sábado, 15 de septiembre de 2012

We accept the love we think we deserve.


Blair: You may not be aware of this, but it's not all light and bright in here. There are some places devoid of even a hint of sparkle.
Cyrus: Louis will love those too, one would hope.
Blair: Chuck was the only one who ever did. But he couldn't see the rest. Louis said he wants it all but what kind of a princess schemes and plays sex games and drapes herself in old Hollywood movies?

Todo es rosa para quiénes miran desde afuera. Y rosa neón.

Pero adentro no es así. Nunca ha sido así. Y no estoy acostumbrada a permitir que alguien se de cuenta.
No estoy acostumbrada a que alguien insista en ayudarme con cualquier cosa después de decir "no" más de tres veces.
No estoy acostumbrada a que me ayuden, porque siempre soy YO sola TODO el tiempo.
Tansóloentreayeryhoymehandicho"déjateapapachar"y"notehacedañoqueteayuden"másvecesdeloqueunoconsideraríanormal...

No estoy acostumbrada a que se preocupen por mí.
No estoy acostumbrada a que me pregunten que me pasa.
Menosestoyacostumbradaaquemepreguntenporquémedaascolacomidaoporquequierovomitarsiempre...
No estoy acostumbrada a responder cada pregunta, porque la insistencia de ese lado fue más fuerte que yo...

No estoy acostumbrada a que me cuiden.
No estoy acostumbrada a dejarme cuidar.
No estoy acostumbrada a ser yo la que duerme por la noche, a ser yo a quién abrazan por la noche.
No estoy acostumbrada a dormir con alguien sin sentir, a los 10 minutos, que me asfixio.

No estoy acostumbrada a que todo lo que me molesta de mí persona, TODO, le resulte TAN encantador a alguien.
No estoy acostumbrada a permitirme tanta vulnerabilidad.
No estoy acostumbrada a que alguien entienda mis miradas.
No estoy acostumbrada a que alguien entienda mis silencios.
No estoy acostumbrada a que me digan "mírame" cuando estoy levantando mis barreras.
No estoy acostumbrada a tanta paciencia. Tanta tanta.
No estoy acostumbrada a llorar frente a alguien que no sean mis mejores amigos.
No estoy acostumbrada a que me digan "no tiene nada de malo que llores".

Al miedo sí estoy acostumbrada.  A aceptarlo no.
Miedo de lastimarlo. De lastimarme. De arruinarlo. De las mentiras. De los engaños. De la distancia. De mi increíble inestabilidad. De perderme tanto tanto como la última vez, y que la historia se repita.

Más que nada, tengo miedo a estar haciendo eso que por 3 años me repitió casi diario uno de mis mejores amigos: "tienes miedo de ser feliz". 
Y es que a veces te arrastran a un paraíso oscuro durante tanto tiempo, que se te olvida cómo se siente la felicidad, se te olvida que, como todos, la mereces...

"We accept the love we think we deserve"... No existe frase más cierta.

Pero en las palabras más cursis de la vida, todo es diferente con él. Y no lo entiendo, y no estoy acostumbrada a no entender, pero no me importa, porque confío, y eso también es muy nuevo.

Pero no sé que hacer. Y me alejo, pero me hace regresar. Y así, una y mil veces. Repito: no estoy acostumbrada a tanta paciencia...
Quizá podría acostumbrarme.