

Al igual que muchas otras cosas que ahora amo, odiaba el Tour de Francia con todas mis fuerzas de niña de 4 años. Me desesperaba que mis padres y mi hermana lo vieran año tras año y simplemente no los entendía, ni siquiera a mi papá, que es ciclista antes que cualquier otra cosa.
Un par de años después, apareció en escena un tal Lance Armstrong, que hizo que mi familia, especialmente mi papá, siguieran cada etapa con un interés nuevo, diferente. Ese año, fue el primero que ganó. La última semana del tour nos encontró en un hotel del DF, era la segunda vez que mis padres aceptaban llevarme, con la promesa de que, cuando fueran al hospital, me quedaría bajo el cuidado de mi papá en el hotel que hasta la fecha sigue siendo mi favorito. (Ya después les contaré de mis aventuras cuando se quedaba dormido xD)
Tuve que ver la etapa completa, y sin decir palabra porque había jurado portarme bien. Fue entonces cuando me di cuenta: el ciclismo es un deporte de caballeros. (Contador aquí no vale ¬¬) Era la primera vez que lo veía de principio a fin y por alguna razón, el momento que más recuerdo es cuando le entregaron a Lance el leoncito típico, quizá porque estaba muy chiquita y me gustó mucho =P a partir de ese año, veía todas las etapas, TODAS. Poco después leí la historia detrás del triunfo de Armstrong, y entendí por qué mi papá lo admiraba tanto, yo me volví fan también.
Con cada etapa que veía, me quedaba más y más clara la fascinación de mi familia por esa competencia deportiva. No eran sólo muchos hombres recorriendo Francia en bicicleta, eran muchos hombres que se apoyaban, que ayudaban a su capitán o al mejor del equipo a conseguir el triunfo porque sabían que sería tanto de él como de todos, y, en caso de algún accidente, ni siquiera importaba que fueran de diferentes equipos. (Contador sigue sin valer, Contador no vale en NADA bueno que pueda decir yo del ciclismo)
Nunca olvidaré la etapa en que a Lance se le salió la cadena o no sé que de su bicicleta, y entre varios de sus compañeros se lo llevaron así mientras lograban arreglar lo-que-había-pasado (no me acuerdo si alguien sabe dígame estoy 80% segura de que fue la cadena) para que no perdiera tiempo. O la etapa años después en la que Lance y su principal competencia (que creo que no era Contador, al menos no en ese momento... o quizá sí, para los deportes tengo una pésima memoria) habían escapado y POFF, el otro ciclista sale volando, literal. Voló hasta el otro lado de la carretera, y entonces Lance se baja de su bicicleta para ayudarlo y se queda con él hasta que llegan los de las camionetas, obvio los dos perdieron esa etapa pero bueno, compañerismo ciclista ante todo. *cofesoesprecisamenteloqueContadorNOhizoconSchleckyporesopudoganarleContadormueretetramposocof*
Una sola palabra: Caballero. Y no sólo Lance, porque muchos han hecho lo mismo.
Vi tantas veces a Lance con el maillot (jajaja =P) amarillo, que juro que pensaba que ese era el color de su equipo. A mis 13, fue mi primer novio deportista, seguido por el hermoso Brian Joubert *suspiro de 6 horas* y mi ahora esposo Iker Casillas. Me emocioné mucho mucho cuando ganó el séptimo tour, y me emocioné igual cuando regresó.
Siento que de alguna forma, no regresó nunca para ganar, digo ya que más quería, sino para motivar, para tener ahí al ídolo, a la leyenda, a la esperanza, como decían los carteles que las personas llevaban este Julio.
Una sola palabra: Caballero. Y no sólo Lance, porque muchos han hecho lo mismo.
Vi tantas veces a Lance con el maillot (jajaja =P) amarillo, que juro que pensaba que ese era el color de su equipo. A mis 13, fue mi primer novio deportista, seguido por el hermoso Brian Joubert *suspiro de 6 horas* y mi ahora esposo Iker Casillas. Me emocioné mucho mucho cuando ganó el séptimo tour, y me emocioné igual cuando regresó.
Siento que de alguna forma, no regresó nunca para ganar, digo ya que más quería, sino para motivar, para tener ahí al ídolo, a la leyenda, a la esperanza, como decían los carteles que las personas llevaban este Julio.
