sábado, 15 de septiembre de 2012
We accept the love we think we deserve.
lunes, 20 de agosto de 2012
We won't say our goodbyes...
viernes, 10 de agosto de 2012
I'm not Holly. I'm not Lula Mae either.
viernes, 10 de febrero de 2012
"Cosas en común"

Habernos conocido
un otoño en un tren que iba vacío;
la radiante, aunque cruel
promesa del deseo.
La cicatriz de la melancolía
y el viejo afecto con el que entendemos
los motivos del lobo.
La luna que acompaña al tren nocturno
Barcelona-París.
Un cuchillo de luz para los crímenes
que por amor debemos cometer.
Nuestra maldita e inocente suerte.
La voz del mar, que siempre te dirá
dónde estoy, porque es nuestro confidente.
Los poemas, que son cartas anónimas
escritas desde donde no imaginas
a la misma muchacha que un otoño
conocí en aquel tren que iba vacío.
Joan Margarit.
Ni soy tan amargada todavía... a quién engaño, carajo.
sábado, 31 de diciembre de 2011
2011

Bittersweet es la palabra.
El inicio de una vida dadaísta con seis personas que se volvieron de las más importantes en mi vida, muchos retos personales y profesionales... Aprendizaje. Adiós casi definitivo a los gerundios de mi vida, prometo tratar más para que se vayan eternamente. (Iba a escribir "seguir tratando" pero lo evité, mi chocolatito por favor).
Descubrimientos: el más sorprendente, descubrir que un artículo que te costó demasiado (por alguna extraña razón) te puede abrir puertas que ni siquiera te habías atrevido a tocar. Descubrir también, que las pasiones de tu vida te pueden llevar a pasar un sábado en el DF sólo para visitar una exposición, y te consiguen ofertas al otro lado del mundo que caen literalmente de la nada en Guanajuato.
El más importante, descubrir (o aceptar finalmente) que tu vida te lleva a viajar, y te lleva muy lejos del lugar dónde naciste.
Hacer de la vida un aeropuerto, dicen por ahí...
Un año de muchas lágrimas, de muchas risas. De caminatas en la madrugada con esas seis importantes personas fuera de la ciudad y del estado. De planes que están basados en películas pero que se sienten reales, porque son reales.
De llegar a los tan temidos 20 años, y hacerlos maravillosos.

Lovely 20's...
De tener la cabeza en su lugar, mientras el corazón gira descontrolado. Sentir, sentir, sentir... Aunque me toque llorar un poquito de mí después por ahí, diría La Maga.
Año de conocer a Juan O'Gorman y a Leonora Carrington a profundidad. Más adicciones a mi vida, no me quejo, nunca me quejaría. Muchos pedestales de los que me caí, y uno del que me empujaron. De todo lo que pasó en el año, eso fue lo que más dolió.
Año de círculos viciosos que amas a pesar del daño. De lugares comunes. De amores no civilizados (los mejores). De resignación. Decisiones difíciles. Regresos inesperados y de nuevo, darte cuenta de que las personas no cambian, y los sentimientos no son recíprocos. Pero nunca aprendo, en realidad.
Termino el 2011 conociéndome un poco más que hace 12 meses. Espero al 2012 con ansias y con la seguridad de que, si el año que queda atrás fue bueno, el que viene será mejor =)
sábado, 17 de diciembre de 2011
Si las personas fueran un cuento...
Este me narraría a mí:"¡La nieve! No sabía que iba a nevar. ¿Te puedo preguntar algo? ¿Qué sucederá si se derrite la nieve?" me pregunta con una sonrisa en el rostro. ¿Acaso se está burlando de mi? Pero su expresión es tan tranquila y serena, me hace querer sonreír también. Vuelve a mirar el cielo por el cristal, sé que está esperando una respuesta. 'Pues va a ser agua, ¿no? Respondo sin mucho rodeo, mis ojos fijos en el volante. El silencio invade el carro, sé que me está mirando, siento su mirada en mi; vuelvo mi rostro hacia ella cuando llego a la señal de alto, su rostro serio contrasta con el brillo en sus ojos. 'Nop,' dice mientras las orillas de sus labios se curvan en una sonrisa nostálgica, 'Va a ser primavera. Me encanta la primavera'.'
Es fácil que cambien los sentimientos, pero para mí, ella era "la primavera". Yo estaba encerrado, enclaustrado en un mundo de obligaciones y prioridades. Si yo fuera la nieve, ella sería la primavera. Y, como si fuera inevitable o una obra del destino, la amé, sin sentido ni remedio ni medida. Porque me descubrió en plena tormenta.
'Tenías miedo, no querías que me enterara.' Decía al tiempo que tomaba mi mano en la suya, poniendo mi palma en su rostro. Su sonrisa siempre presente, ésa mirada amorosa y calmada mientras la tristeza se esconde en sus palabras. Ella sabía mi situación y la entendía en lugar de juzgarla. Podía sonreír cuando todo caía encima y aún así, tomar mi mano para caminar. 'Con razón pones esa distancia con la gente, con el mundo. Pero, no tengas miedo, porque me dio gusto conocerte y estoy feliz de haberlo hecho, no importa lo que pase o haya pasado. Gracias por esto, gracias por hoy.' Y me salieron las lágrimas. Sentía como si por primera vez me perdonara algo, cómo si la nieve se derritiera y ya no hubiera razones para entristecer el corazón. Ella decía siempre que nos llenábamos de felicidad, como si fueran años aquellos que habíamos compartido, a pesar de que apenas era primavera.
Esa sonrisa de pronto, atravesó mi corazón. Y sin pensarlo, como un firme golpe, el fin del sueño llegó. Cualquier cosa que le decía o hacía, lloraba. Era como un hechizo, ella lloraba sin parar. 'Ella sufre por tus recuerdos, por ti. En realidad quiere liberarse de todo, de ti. Quiere olvidarte, que ya no existas en su mundo ni en sus memorias. Es tu culpa que ella llore'. El corazón me dolía de sobremanera, no entendía las cosas, las situaciones, los momentos... ¿Por qué? '¿Eso desea? ¿No habernos conocido? ¿Desea olvidarse de todo esto? ¿Tanto daño le he hecho? ¿Qué castigo es este? Perder mis memorias más queridas, ¿ es acaso mi castigo?, ser un desconocido en la vida de la persona más amada, ¿quién querría eso?'
Nos vimos frente al parque al que le gustaba ir, siempre decía que por allí le gustaría vivir. Ella era un nudo, su sonrisa ya no existía y sus ojos hacía mucho tiempo se habían apagado. Me miraba sin mirar, nunca hilando más de media frase, sus respuestas todas monosilábicas. 'Discúlpame, por favor.' dijo de pronto, al tiempo que levantaba esa mirada vacía. 'Discúlpame porque no pude protegerte. Me dio mucho gusto conocerte. Perdón.' Nos miramos una última vez, antes que emprendiera camino. No la detuve, ni siquiera lo intenté. No tenía cabeza para nada. El que debía haber pedido perdón ese día, era yo. Yo tenía que protegerla, pero siempre, hasta el último momento, pensé en mí. Tantos problemas por haberme enamorado de una sonrisa como la suya, por haber pensado en mi propia felicidad. Tal era su sentimiento, que enfermó por mi; no existe cosa más triste, que ver una flor consumirse entre las llamas.
Ese día no llegó a casa y yo la busqué como un loco.
Recorrí toda la ciudad, cada lugar donde podría estar, cada camino que solía tomar, pero no había rastro de ella. Cuando por fin la encontré, su carro no era más que cristales rotos en concreto sucio. Había sangre por todos lados. Jamás volverá mi voz a escucharse tan alto y tan lejos, como el grito que desgarro mi garganta ése día. La sangre no se lavaba, la imagen no se iba de mi mente...
Finalmente, despertó varias semanas después, sin recuerdos de quién era ella o quién era yo. Él día que salió del hospital me miró sin mirarme mientras pasaba de largo, apoyando su frágil figura en el brazo de su madre. La vida es tan breve y graciosa, a menudo sus situaciones parecieran ironías. Ella obtuvo aquello que tanto deseaba, por que no fui trás ella, todo porque no supe como decir lo siento. Jamás podré decirle cuánto lo lamenté, o cuánto aún lo hago. Jamás podrás saber cuánto pienso en ti.
Hoy, soy un extraño, aquel al que le diste los buenos días en la calle sin pensarlo, regalándome una vez más tu sonrisa sincera, viéndote partir una vez más. Por fin olvidaste, por fin sonríes como cuando te conocí. El tiempo pasa lento, pero seguro.
'¿Qué sucederá si la nieve se derrite?'
Llegará la primavera.
La nieve siempre se derrite. Algún día, sin duda.
Pero no hoy. Hoy quiero quedarme un rato más aquí, entre lo blanco del suelo con el frío bajo la espalda, es la prueba de que aún no olvido.
Wake me when it's spring time in heaven
When I'm strong enough to walk in that place...
miércoles, 31 de agosto de 2011
Agosto
martes, 12 de julio de 2011
Amores cobardes

No pude encontrar esto en mejor momento... Y es que a veces o siempre parece más cobarde que yo.
You drive me crazy...

jueves, 7 de julio de 2011
Permanecer...
martes, 22 de marzo de 2011
Si pudieras, ¿me borrarías?

Entre las destacadas están "A él no le gustas tanto" que no la había visto (ya después escribiré sobre ella =P) y por milésima vez "Eterno resplandor de una mente sin recuerdos".
viernes, 14 de enero de 2011
Una anécdota simple...

Hace poco más de un año, estaba sentada en las escaleras del Casablanca, esas que son mi lugar favorito de Durango. Estaba triste y enferma, una semana atrás había tenido mi primer crisis de asma a mitad de una presentación, y gracias a eso no podría bailar en al menos tres meses, (que terminaron siendo casi seis...). La persona de quién más necesitaba apoyo se encontraba en ese momento adentro del hotel, sin importarle que yo estuviera sola afuera.
Sabía que el frío me haría daño, pero realmente no me interesaba, para esas fechas, lo último que me preocupaba era lo que pudiera pasarme a mí.
Me quedé mirando el teatro sin hacer nada, sin moverme, y de repente sentí muchísimas ganas de llorar. Entonces, un chavo de traje pasó frente a mí, tenía la piel blanca y el cabello muy claro, y llevaba un abrigo negro. Casi sin detenerse, me miró y me dijo "no llores" mientras me dedicaba una de las sonrisas más sinceras que he visto en mi vida.
Lo vi hasta que cruzó la calle. Fue la única persona que me hizo sonreír esa noche.
miércoles, 5 de enero de 2011
Feliz cumpleaños abue
Perdóname porque hoy volví a llorar un poco, pero es que te extraño mucho, y apenas ayer fueron tres meses. Todavía me acuerdo del jueves que me dijiste "buenas noches" y te vi caminar con mi tía a tu cuarto, de los gritos a las 5am, de que mis primos y yo no pudimos ir a verte al hospital, y de que te había dicho que si te pintaba las uñas de color azul como las mías... Sé que mi abue se pone muy muy triste cada vez que vamos a visitarte, y por eso no dice nada y por eso a mí se me parte el corazón cada día un poquito. Nunca en la vida volveré a renegar de mi piel blanca ni de mi cabello de colores, porque sé que los heredé de ti (y mejor aún, que sólo yo lo tengo así, pero no lo digo en voz alta para que no se despierten envidias)
viernes, 31 de diciembre de 2010
Por eso eres tú el último post de 2010.
No te entiendo. Nunca te he entendido, a decir verdad. Es sólo que antes no me importaba. Y si lo escribo aquí, es porque sé que contigo no puedo hablar, que 5 minutos estarás dispuesto a escucharme, y después simplemente dirás "no me importa". Lo que tú nunca comprendiste es que yo no necesitaba explicaciones, ni de ella ni de nadie. ¿Qué podrías explicar, después de todo? Y es que lo que tampoco supiste entender, es que mientras tú ibas feliz y emocionado por estar con ella, yo iba feliz y emocionada por estar contigo, porque tú me dijiste que ahí se arreglaría todo.
Mientras tú te divertías, a mí me preguntaban qué te había pasado, y por qué lo habías hecho, y que si a ellas a los 18 les hubiera pasado algo así se hubieran soltado llorando, que qué tonto porque yo con mis ojos y mi cabello y mi estatura y ella lo contrario, y para mí era como si alguien hablara lejos, muy lejos de mí, y yo no podía entender lo que decían. Y pensaba que tal vez por eso, por ser lo contrario a mí, decidiste arruinar todo lo que hice por ti, todo lo que te cuidé, todo lo que te ayudé, todas las cosas que dejé para que estuvieras bien, en una noche en Guanajuato con una señorita que ni conocías. Mientras tú te besabas con ella en nuestra banca atrás del teatro, mi mamá y yo bajábamos del taxi que por una maldita casualidad nos dejó hasta allá. Y aún así, seguías diciéndome que soportara, que llegando a Durango, que todos los meses de dolor terminarían. Y lo que no sabías, es que lo que terminaba era aquella niña de 16 años que besaste un día en el parque, y que por tanto salirme a las 8pm de casa para recorrer todo Durango y rescatarte de tus propios demonios, de tus propios problemas, mi cuerpo y mi mente estaban llegando al límite. Supongo que la tifoidea no era para prevenirme de las infecciones, era para prevenirme de ti.
Por eso cada vez que me dices "ya olvídate de mí", me dan ganas de reírme y un poquito de arrancarte la cabeza, porque tú me olvidabas al tiempo que me pedías que te ayudara, y tú me olvidabas al tiempo que yo compraba tus mentiras, y tú me olvidabas mientras yo me sentaba a llorar sola en el parque porque no sabía que más hacer por ti, y porque te amaba. Tuviste todo el tiempo del mundo para olvidarme. A mí, las cosas me cayeron de golpe una mañana de Noviembre. Nunca, nunca Daniel, fue igual para los dos.
Nunca nunca nunca nunca nunca nunca.
Y lo voy a decir hasta que me muera, pudiste cortarme y ya.
El problema es, que aunque me dices que te olvide, cuando pienso que ya lo hice, te apareces de nuevo en mi vida, nada más a perturbarla, a hacerme enojar, o a lastimarme, o a provocar que caiga de nuevo en ese pozo del que me cuesta tanto salir. Voy dejando pedacitos de mi vida cada que te veo porque sé que no llegaste a ese lugar por casualidad. Y no puedo comprender porque no dejas un ratito la incongruencia y me permites olvidarte. (Sí, como cuando cambié mi correo y a las dos semanas ya tenías el nuevo, o como el que sigas este blog y el otro y una larga lista de ejemplos que no quiero recordar.)
Pero a pesar de todos los motivos que tengo para desear nunca haberte conocido, no me arrepiento de nada lo que hice por ti. Y desearía arrancarme las venas por estúpida cada vez que me duermo recordando el beso de la banca, o el de la cabaña antes de la primera vez, y todavía lloro cuando recuerdo el día que "Laura" me dijo que estabas muerto y no respondías el celular (sigue siendo uno de los peores días de mi vida, y el causante de mis pesadillas e insomnio casi permanentes), porque no puedo cambiar el hecho de que entre todas mis confusiones y lo enamoradiza que soy, lo único que tengo claro es que todavía te amo, y aunque me digas que te importa, no se siente de esa manera.
Debería agradecerte, en realidad. Porque me ayudaste a descubrir, desde los 16, lo mucho que puedo amar a un hombre, y la infinidad de cosas que estoy dispuesta a hacer por él. Me convertiste en una versión trágica, apasionada de mí misma, con más fortaleza y voluntad de la que jamás tuve antes. Dispuesta a ceder, a perdonar, a secar mis lágrimas y seguir luchando. Gracias por eso. Las mujeres inteligentes se enamoran como idiotas, alguna vez leí. Es totalmente cierto. Te dejé jugar todo el tiempo que quisiste, hasta que personas más importantes que tú empezaron a necesitar de mí, y tampoco me arrepiento de haberte detenido cuando lo hice. Siempre tuve claro que iba a perder, pero quería demostrarte cuánto te amaba con tantas ganas que no me importaba. Y sí, aún te amo, pero no como en aquellos días. Ese, era un amor de los que te enferman, de los que te arrancan el alma cada segundo, de los que te hacen llorar todas las noches, llorar y llorar y llorar y no dormir, de los que te hacen cambiar; un amor de los que pocas personas se atreven a experimentar.
Estos últimos días he estado más débil que nunca porque es mi manera de despedirme. Quería recordar lo que se sentía estar contigo, quería darme cuenta que las marcas que dejaste en mí son reales. Esperé un año, y bien sabes que podría hacerlo siempre, pero esperar por ti es como esperar que esta noche el frío se vaya... Inútil y desgastante. Recuerdo que siempre te decía que éramos Alice y Dan, pero nuestro final sería feliz... Y mira, terminamos exactamente igual que ellos. Acepté mis errores, me disculpé, y ya es suficiente. Cierro el ciclo, justo como tú me pediste. Por favor respeta eso.
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Abril 2, 2009
(o1:30 a.m.) S Boleyn: Que me da miedo terminar como ella
(01:30 a.m.) S Boleyn: Ya empecé, yo no tenía asma =(
miércoles, 24 de noviembre de 2010
domingo, 31 de octubre de 2010
Y del futuro poco te puedo hablar...
Sólo sé que batallará en quitarme esto de encima de mí
O borrarte de aquí...
Mis abuelos son la historia de amor más hermosa que he conocido en mi vida. Mi abuela falleció el 4 de este mes. Nunca vi a mi familia quebrarse de tal manera, a mi papá, que ni siquiera era su hijo. Lo que había recuperado de confianza, salud y risas, se me fue al recordar la historia que escribí hace tiempo, en la que puse todo, todo de mí y que hasta la fecha me persigue, cada vez con más y más coincidencias. Ver a mi abuelo, a la persona más importante de mi vida, consolar a sus hijos es algo que jamás podré olvidar. Saber que, literalmente, no puede vivir sin su Esperanza, es algo que me parte el alma un poquito todos los días, porque yo no puedo vivir sin él, no imagino mi vida sin su presencia, sin su voz grave, sin su filosofía, sin sus cuentos de siempre. Pero ahora, él duerme con la luz prendida, y yo terminé por dormirme a las 6 diario, cuando tengo que levantarme a las 7.
Hace una semana exactamente, me enfermé como nunca en mi vida. No recuerdo el momento en que me subieron a la camioneta para llevarme al doctor, ni la medicina en las venas de mis manos, que siguen con una mancha negra por el efecto. Ya llevaba no sé cuánto con pastillas para dormir que simplemente no hacían efecto, así que las cambiaron por otras más fuertes, que a la media hora de tomarlas lograban que me quedara dormida sin sueños, sin pesadillas.
Si pienso en mi abuelo, no puedo evitar llorar. Y cuando lo veo, me obligo a comportarme como si nada pasara, porque él me dijo que necesita que esté bien, y sólo por él lo hago.
El jueves, después de un evento en la universidad, cambié de último momento el rumbo del taxi que me llevaba a mi casa a las diez de la noche, para que me dejara en la plaza de armas. Pasé por chocolate blanco a Punta del Cielo, y me fui caminando a mi rincón favorito en Durango, ese que he compartido solamente con el que creí era el amor de mi vida. Tenía un año sin ir, a pesar de pasar por ahí muchas veces.
En mi teatro solitario, se escucharon mis tacones como cuando era la niña de converse rosas y cabello larguísimo que leía todo el día y dejaba su alma en el escenario, o cuando era la enamorada de su Noah personal, con cabello de Audrey Hepburn que no paraba de escribir.
Respiré todo lo que amo de sus muros, de sus sombras, y sentada frente a él, sentí como esa fría noche de Octubre se llevaba aquello que me hacía daño, y sentí como mi fuerza y mis pasiones regresaban.
Pensé en mi abuela, en mi historia, en las últimas coincidencias, en mi abuelo, y lloré por última vez.
Adiós
sábado, 9 de octubre de 2010
martes, 17 de agosto de 2010
¿Que ya habías hecho estrellarse a alguien más?
Taichi Yagami Sono Hanasaki "Chiko Maravilla" dice:
Desde que me empezo a decir:
"Esta Katherine se parece a Sakito....*sonrisa de ternura y ojos de ovejita agonizando*"
Taichi Yagami Sono Hanasaki "Chiko Maravilla" dice:
Empezo a leer hasta en la noche
Sora [*[I am me]*] Yellow Rosa pastel Tobillos pálidos dice:
jajaja
Sora [*[I am me]*] Yellow Rosa pastel Tobillos pálidos dice:
no te dijo por que me parezco a ella?
Taichi Yagami Sono Hanasaki "Chiko Maravilla" dice:
Dijo que le recordaba mucho a ti
Sora [*[I am me]*] Yellow The Princess who believed in fairy tales dice:
entonces...
Sora [*[I am me]*] Yellow The Princess who believed in fairy tales dice:
se estrello por mi culpa?
Taichi Yagami Sono Hanasaki "Chiko Maravilla" dice:
Eso creo
Taichi Yagami Sono Hanasaki "Chiko Maravilla" dice:
Has causado desastres en esta casa, querida niña
Sora [*[I am me]*] Yellow The Princess who believed in Fairy Tales Wonderwall dice:
o sea que no es el unico desastre
Taichi Yagami Sono Hanasaki "Chiko Maravilla" dice:
Nop
Taichi Yagami Sono Hanasaki "Chiko Maravilla" dice:
Mi celular, Mis golpes, mis ofensas
Taichi Yagami Sono Hanasaki "Chiko Maravilla" dice:
- -
Taichi Yagami Sono Hanasaki "Chiko Maravilla" dice:
Casi todo es por culpa de un celoso
Sora [*[I am me]*] Yellow The Princess who believed in Fairy Tales Wonderwall dice:
cual celoso?
Taichi Yagami Sono Hanasaki "Chiko Maravilla" dice:
Mi hermano
Taichi Yagami Sono Hanasaki "Chiko Maravilla" dice:
El papá de Diego
Sora [*[I am me]*] Yellow The Princess who believed in Fairy Tales Wonderwall dice:
y por que eso es mi culpa?
Taichi Yagami Sono Hanasaki "Chiko Maravilla" dice:
Por que Almond pensaba en ti cuando tiro mi celular
Taichi Yagami Sono Hanasaki "Chiko Maravilla" dice:
Por que me golpearon por decir tu nombre
Taichi Yagami Sono Hanasaki "Chiko Maravilla" dice:
Por que me ofendieron por hablar de ti con Dieguito
domingo, 15 de agosto de 2010
De princesas, bandidos y melancolía.
Once Upon A time...

Hace unos años, alguien escribió este cuento para mí... Todos los personajes son reales, las situaciones también.
La Princesa, El Principe y El Bandido
Hubo una vez, hace largo tiempo. Una princesa que creía que tenía todo.
Pero no sabía que secretamente era querida por cuatro de sus súbditos:
Uno de ellos era un sabio, que la apoyaría siempre en todo, pues la veía como una hija.
Otro era un pequeño mago, que siempre encontraba el modo de hacerla reír, la veía como una hermana.
Había también un hechicero malvado, pero a pesar de todo, la quería como a su propia vida.
Y estaba el peor de todos, un bandido que un día decidió hablar con la princesa, a pesar de que los demás se lo prohibieron.
Él llevaba puesto un antifaz, detrás del cual sólo relucían sus ojos azules.
Ella, siempre sincera y hermosa, hablaba con él como si no supiera nada de su pasado. (Pero sí sabía)
Ella le contó sobre los horrendos crimenes que él había cometido, intentando no hacer notorio que sabía a quién se lo decía.
Él nunca se sintió culpable.
Poco a poco, ella comenzó a tomarle cariño, y él también.
Hasta que un día el decidió quitarse el antifaz que le cubría el rostro, y le dijo toda la verdad a la princesa.
Ellos dos se volvieron amigos, pero un día el bandido tuvo que irse. Por que un hombre más importante que él, amenazó con matarlo si no se quedaba a su lado.
Pronto el tiempo pasó, como agua entre los dedos del bandido.
Un día el hombre aquel decidió dejarlo ir, con la condición que nunca volviera a acercarse a él. (pues tenía una esposa e hijos)
Entonces, el bandido decidió regresar al pueblo, y lo primero que hizo fue visitar a su princesa.
Se puso su antifaz y subió por las bardas del palacio hasta llegar al balcón del cuarto de ella.
Con una sonrisa en su ahora demacrado rostro se acercó lentamente...
Ella estaba con otro.
Se veía como un muchacho tranquilo e inteligente, como el sabio lo había descrito en sus cartas.
El amor les brillaba a ambos en los ojos.
Conversaban calmadamente, sin fijarse en nada más.
Él decidió bajar del balcón, para alejarse de ella.
Iba sonriendo a pesar de lo mal que se sentía.
"Después de todo, sólo era mi amiga."
Pero entonces ella se asomó por el balcón, tomada de la mano del príncipe.
"¿Eres.... Tú?"
El bandido no volteó la mirada.
"Oh, es él, ¿ah?" Dijo el príncipe.
Entonces si volteó.
"¡Ah! Vaya que sorpresa... Sólo... Pasaba por aquí, pero ya me voy."
Los príncipes lo veían algo extrañados.
"¿Por?" Preguntaron ambos.
Les sonrío.
"No quiero molestarlos."
Bueno, la verdad no quería que el príncipe pensara mal de él.
"¡No nos molestas!" Dijo ella.
"Sí bueno... De todos modos tengo otras cosas que hacer, con su permiso."
Y camino alejándose de ellos dos, mientras ella intentaba llamarlo.
No quiso tomarse el tiempo para volverlo todo a la normalidad.
No quiso retomar su amistad.
"Algún día nos volveremos a ver, y hasta ese día quiero que seas feliz."
A veces, como ayer y hoy, todavía me ataca la melancolía,
y es entonces cuando me doy cuenta de que nunca
me acostumbraré a que no estés...





