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lunes, 15 de noviembre de 2010

Julián Carax

Esto lo mandé hace dos o tres meses al periódico, Julián es uno de mis personajes favoritos de siempre =)


Yo creo que nada sucede por casualidad, ¿sabes?

Que, en el fondo, las cosas tienen su plan secreto,

aunque nosotros no lo entendamos.

Como el que encontrases esa novela de Julián Carax en

el Cementerio de los Libros Olvidados, o el que estemos

tú y yo ahora aquí, en esta casa que perteneció a los Aldaya.

Todo forma parte de algo que no podemos entender, pero que nos posee.

La Sombra del Viento.

Julián Carax es un escritor español, hijo de un sombrerero y enamorado profundamente de Penélope Aldaya. Es también, uno de los personajes principales de La Sombra del Viento, novela de Carlos Ruiz Zafón, ambientada en la Barcelona de la primera mitad del siglo XX.

La historia gira alrededor de un libro maldito, que le cambia la vida a quién lo descubre y le lleva hacia una serie de secretos ocultos en el pasado de su ciudad. Carax está envuelto en cada uno de esos secretos, desde el momento en que surgieron.

Es un hombre de esos que parecen haber nacido con la tristeza marcada en lo profundo de su mirada, es tan oscuro como su propia historia, y como la Barcelona de aquellos años, la Barcelona de posguerra. Su rostro desfigurado, no es más que el reflejo de las guerras que ha experimentado: la de todos, y la íntima, en la que el amor, el odio y los resentimientos pelean por que el cuerpo que habitan, termine por pertenecer a uno de ellos.

De niño solitario, a adolescente enamorado y después, a adulto perseguido y atormentado por su pasado, que ya no escribe y lo ha perdido todo, Julián Carax nos demuestra que un libro es siempre un camino hacia la vida de alguien, ya sea de sus personajes o de su autor, y que no importa qué, existirá invariablemente una continuación. Julián Carax ve su historia reflejada en otro ser, con un final distinto que le brinda lo que buscó durante tantos años a través de sus valientes decisiones, sin encontrar nunca: un poco de paz. Julián Carax, marcado para siempre, pero con una sensación de vida nueva, vuelve a escribir, después de muchos, muchos años.